lunes, 3 de febrero de 2014

De Paulina a Cristina, pasando por otros personajes famosos

 OPINIÓN.
Paseando el otro día con mi nieto Samuel, que acaba de cumplir 9 años, le comentaba alguna de las batallitas de cuando, en un tiempo no tan lejano, su abuelo ejercía de corresponsal de la agencia Efe. El muy puñetero, que es más listo que el hambre, no paraba de tirarme de la lengua para que le explicara situaciones y anécdotas singulares de mi pasada experiencia periodística; como la que un día me tocó vivir en el aeropuerto barcelonés con la troupe que acompañaba a la cantante mexicana Paulina Rubio. Resultó que intenté acercarme a ella para entrevistarla, en medio de un auténtico ejército de paparazzi, y uno de los ‘gorilas’ que acompañaban a la chamaquita me arreó un codazo en pleno hígado que casi me dejó k.o. A los compañeros de la redacción les comuniqué que ‘nunca máis’ me volvieran a liar con esa tropa.
En otra ocasión, también en esa inagotable fábrica de noticias del aeropuerto de El Prat, me tocó entrevistar al motorista Àlex Crivillé, que acababa de ganar su primer gran premio de 500cc. en Holanda. Como conocedor del terreno, dejé que los compañeros gráficos hicieran su trabajo para luego intentar hacerle las preguntas pertinentes. Sin embargo, la sorpresa saltó cuando un tal Josep Lluís Merlos intentó monopolizar al personaje y llevárselo prácticamente en volandas a los estudios de TV3. Fue entonces cuando me tuve que cuadrar y advertirle que, un servidor, tenía exactamente el mismo derecho que él para hacer mi trabajo. Recuerdo que el de Seva se vio obligado a poner paz de por medio y con exquisita corrección contestó después a todas mis preguntas. Nunca he soportado la prepotencia y el engreimiento de ciertos profesionales de los medios.
A mi nieto también le conté el día que me tuve que tragar enterito el juicio al que sometieron en los juzgados de El Prat a José Ramón Julio Martínez Márquez (Ramoncín - ‘El Rey del Pollo Frito’), por haber agredido a un paparazzi en el aeropuerto cuando iba acompañado de la modelo y presentadora de televisión venezolana, Ivonne Reyes. La verdad es que fue una de las informaciones más pesadas que tuve que soportar en mi vida. Con su clásica verborrea, el de Vallecas hizo a la sazón un encendido alegato en defensa de su vida privada. Igual que ahora pretende hacer, salvando las distancias, el presidente francés François Hollande. Le comenté la cosa a mi amigo pratense, Francisco Olanda, que nada tiene que ver con el dirigente galo, y convenimos que los políticos y los artistas, en general, no tienen vida privada; porque son, eso, personajes públicos. ¿Ustedes qué creen?
Y para completar el cuadro de tan famosos personajes, ahí va el último: Se ha confirmado que la infanta Cristina no desfilará -el próximo día 8 de febrero-, en la judicial ‘Rampa de la Vergüenza’, la mediática ‘pasarela’ mallorquina por la que en su día hizo el ‘paseíllo’ su esposo Iñaki Urdangarin. ¿No quedamos en que todos los españoles son iguales ante la ley?, se ha preguntado mi nieto, Samuel.Puede leer también este artículo en El Prat al dia,Manuel Dobaño (Periodista)

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